miércoles, 9 de octubre de 2013

Impunidad

Por Paco Fochs







Resulta que según la prensa, el marido de la señora Cospedal gana un fortunón desde que su mujer tiene un cargo importante.

Uno entiende, pero no aplaude, que las empresas, en especial sus presidentes, busquen apoyos con el gobierno por lo que pudiera suceder. Pero es que no lo disimulan. Ya no se cortan.

Hemos vivido épocas en los que la ética estaba recluida en el desván y la estética en el sótano. Parecía que algo habíamos aprendido pero pese a la crisis, seguimos igual: no lo han asimilado.

Aquí se producen hechos impensables: se miente en los foros más solemnes, se bajan en los presupuestos partidas de importancia social, pero se suben los dedicados a los partidos políticos. Todo se realiza con un criterio chapucero que envilece nuestras vidas. Se diría que existe un sádico espíritu que indica: “no queréis arroz, pues dos tazas”.

No solo es el gobierno; el estado, las empresas e incluso algunos particulares actúan ya así. Se diría que se han creído la propaganda que dice que la crisis ha terminado o está a punto de hacerlo. Por favor: ¿Cómo pueden pensar así en un país con tantos parados?

Están jugando con fuego; la impunidad crea impotencia, rabia y desespero.


3 comentarios:

  1. Lo peor es que nos hemos acostumbrado a esta gentuza y sus mentiras, y pasamos en vez de actuar.

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  2. Ética y Estética unidos -aunque sea en un texto- increíble. Esto me devuelve la esperanza en el ser humano!! El Coleccionista

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  3. Bravo, Paco, no se puede decir mejor. Si hubiese medidores de deshumanización y cinismo, los políticos y los detentadores del poder económico de esta ruina en que están convirtiendo nuestra sociedad los harían estallar, sería imposible que pudieran medir los niveles a los que han llegado.

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